Lola y el Glaucoma

No tengo suficientes palabras de agradecimiento para todo lo que has hecho por Lola y por mí. Llegamos en un momento muy difícil, con un glaucoma muy severo, pérdida de visión y granulomas. Gracias a tu dedicación y tratamiento, no solo desaparecieron los granulomas y logramos recuperar el ojo, sino que Lola volvió a vivir sin dolor.
Como bulldog ya mayor, Lola tenía sus complicaciones, pero supiste abordarlas todas de manera integral. Para su hemivértebra de más y sus contracturas en el cuello, tus sesiones de terapia manual y masaje (quiromasaje) fueron un antes y un después: logró volver a bajar la cabeza con normalidad para comer y beber. Además, la combinación de homeopatía y la dieta personalizada le devolvió la vitalidad. ¡Disfrutaba tanto su comida que no vivía hasta que le tocaba su trozo de sardina por las tardes! Más allá de tu impecable tra bajo profesional, nos demostraste una calidad humana extraordinaria. Siempre estuviste disponible para atenderme, escucharme y calmar mis miedos cada vez que te llamaba. Nos quedó claro desde el primer día que para ti Lola era lo primero y que tu vocación está por encima de todo. Te queremos muchísimo, no solo como la gran profesional que eres, sino como la maravillosa persona que nos acompañó y cuidó con tanto corazón










